Ciudad de México, a 30 de septiembre 2026.- En el marco de la comparecencia del secretario de Hacienda y Crédito Público, Edgar Amador Zamora, ante la Cámara de Diputados por el análisis de la glosa del informe de gobierno de 2026 y del Paquete Económico 2027, el diputado federal Armando Tejeda Cid señaló que la discusión debe concentrarse en la sostenibilidad de las finanzas públicas y en el impacto que tendrán las decisiones presupuestarias sobre la economía de las familias mexicanas.
Tejeda Cid señaló que existen muchos temas que el gobierno de Morena debe aclarar como la trayectoria de la deuda, las estimaciones de crecimiento económico, el costo financiero, la reducción proyectada de la inversión física, la situación financiera de Pemex y las metas de recaudación planteadas para el próximo año.
Uno de los principales puntos, explicó, es el crecimiento de la deuda. De acuerdo con los datos contenidos en los Criterios Generales de Política Económica, la deuda pública total pasaría de 54% del PIB al cierre estimado de 2026 a 55% en 2027 y alcanzaría 56.5% en 2031.
“México necesita saber cómo se va a pagar la deuda que estamos acumulando y, sobre todo, qué vamos a dejarle a la siguiente generación. No podemos normalizar que cada año una mayor parte del presupuesto se destine al costo financiero mientras existen necesidades urgentes en las familias, las escuelas, la salud y la infraestructura del país”, señaló.
El legislador explicó que en seis de los últimos ocho años el pronóstico de crecimiento de la Secretaría superó el crecimiento finalmente observado y que para 2027 se plantea un rango de crecimiento de entre 1.5 y 2.5%.
Tejeda Cid advirtió que una diferencia en el crecimiento tendría consecuencias directas sobre los ingresos públicos. Las sensibilidades incluidas en los Criterios estiman que cada medio punto de crecimiento representa alrededor de 30.2 mil millones de pesos de recaudación tributaria; bajo los escenarios desarrollados en el documento, un crecimiento de 1% implicaría aproximadamente 60 mil millones de pesos menos respecto de un escenario central de 2%.
“La pregunta que Hacienda tiene que responder es muy sencilla: si la economía vuelve a crecer menos de lo proyectado, ¿de dónde va a salir el dinero?, ¿se recortará el gasto o aumentará nuevamente la deuda? Las familias mexicanas merecen conocer la respuesta antes de que aprobemos el presupuesto”, sostuvo.
Armando Tejeda señaló que de acuerdo al paquete económico proyectado para el 2027 la inversión física del sector público sería de aproximadamente 1 billón 26 mil 500 millones. Además, la trayectoria presentada en los Criterios reduce la inversión física de 2.6% del PIB en 2027 a 1.5% en 2032.
El diputado afirmó que esta tendencia debe discutirse porque reducir la inversión puede afectar la capacidad futura de crecimiento del país.
“No podemos construir prosperidad sostenible pagando cada vez más intereses y dejando de invertir. México necesita carreteras, agua, hospitales, escuelas e infraestructura que genere crecimiento, empleo y mejores oportunidades para las familias”, expresó.
Finalmente, Tejeda Cid señaló que solicitará claridad sobre la relación entre el costo de la deuda y los recursos destinados a la política social. Para 2027 se calcula un costo financiero de 1.575 billones de pesos, frente a 1.025 billones correspondientes a programas sociales prioritarios; asimismo, identifica diferencias entre las previsiones de abril y el PPEF 2027 para programas como La Escuela es Nuestra, Acopio para el Bienestar y la Pensión para Adultos Mayores.
“El presupuesto no es solamente una discusión de números. Detrás de cada peso hay una familia, una escuela, un empleo y una oportunidad. Por eso vamos a exigir cuentas claras, cifras realistas y decisiones responsables. La prosperidad de México no puede construirse comprometiendo el futuro de las próximas generaciones”, concluyó.









