Ciudad de México, a 21 de octubre de 2026.— Seis piezas del patrimonio arqueológico mexicano tenían como destino Gran Bretaña, pero una revisión en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México frenó su salida.
Los objetos fueron identificados entre mercancías de exportación de Correos de México por personal de la Agencia Nacional de Aduanas de México, en coordinación con la Secretaría de Marina y la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana. El envío procedía de Veracruz, según la información difundida por las autoridades.
La revisión dio paso a un dictamen del Instituto Nacional de Antropología e Historia: los seis bienes son monumentos arqueológicos y forman parte del patrimonio cultural de la nación. Su traslado al extranjero quedó interrumpido.
El envío fue detectado; las identidades siguen sin conocerse. Hasta la información publicada este miércoles, no se habían anunciado detenciones ni revelado los nombres del remitente y del destinatario. Tampoco se detallaron la antigüedad, la cultura de origen o las características de los objetos.
Aunque el anuncio oficial habla de un aseguramiento, las piezas permanecían bajo resguardo de Correos de México, en el área de Trámites Especiales, a la espera de que la Fiscalía General de la República realizara el aseguramiento correspondiente y las diligencias para determinar su situación jurídica.
El caso toca un patrimonio que la legislación mexicana reconoce como propiedad de la nación, inalienable e imprescriptible. La ley también prohíbe la exportación de monumentos arqueológicos, salvo excepciones expresamente previstas.
Por ahora, seis bienes arqueológicos permanecen en México y un envío internacional quedó detenido. Falta esclarecer cómo llegaron al circuito postal y quién esperaba recibirlos al otro lado del Atlántico.









