Washington, Estados Unidos, a 21 de octubre de 2026.- El gobierno de Estados Unidos abrió la posibilidad de incorporar tecnología militar para reforzar el control migratorio en su frontera sur, luego de que el Pentágono autorizara al Departamento de Seguridad Nacional (DHS) a probar un dispositivo conocido como “rayo de calor”, diseñado para provocar dolor y dispersar multitudes sin recurrir a armas letales.
La autorización fue aprobada por el secretario de Defensa, Pete Hegseth, mediante un memorando que contempla el préstamo temporal del equipo durante siete meses, a partir de septiembre. Durante ese periodo, el DHS tendrá la responsabilidad de evaluar su funcionamiento y desarrollar los protocolos para una posible aplicación en operaciones fronterizas.
El dispositivo, denominado Sistema de Denegación Activa, emite un haz invisible de ondas electromagnéticas que genera una sensación intensa de ardor al entrar en contacto con la piel. De acuerdo con información difundida por CNN, el efecto ha sido comparado con el calor que se percibe al abrir un horno a altas temperaturas y puede provocar una reacción instintiva de alejamiento.
Aunque las autoridades militares sostienen que sus efectos son temporales y desaparecen al interrumpirse la exposición, su posible utilización en la frontera genera interrogantes sobre los riesgos para las personas, las condiciones de uso y las implicaciones legales de emplearlo contra grupos de migrantes.
Hasta el momento, no se han precisado los lugares ni las condiciones en las que se realizarán las pruebas. La autorización establece que el Departamento de Defensa no operará el equipo y que el DHS será responsable de su utilización y de las estrategias que desarrolle durante el periodo de evaluación.
La posibilidad de recurrir a esta tecnología no es nueva. En años anteriores, funcionarios fronterizos estadounidenses analizaron su uso para dispersar concentraciones de personas y frenar cruces migratorios, pero la propuesta no llegó a concretarse. El sistema también fue llevado brevemente a Afganistán hace casi dos décadas, aunque finalmente no se utilizó en operaciones de combate.
Al concluir el préstamo temporal, el Departamento de Seguridad Nacional podrá solicitar una extensión para mantener el dispositivo en operaciones fronterizas, de acuerdo con información citada por CNN.









