Quito, Ecuador, a 15 de octubre de 2026.- La falta de electricidad comienza a afectar severamente la vida cotidiana y la actividad económica de Ecuador, donde varias ciudades han registrado interrupciones del servicio de hasta 18 horas al día. La crisis ocurre pese a las medidas extraordinarias del gobierno de Daniel Noboa para reducir el consumo energético y evitar que los cortes se extiendan a los hogares.
Como parte de las acciones para contener el déficit, las autoridades ordenaron desconectar temporalmente a más de nueve mil empresas durante 72 horas. Sin embargo, la restricción no impidió que se reportaran apagones sin previo aviso, con consecuencias para comercios, centros educativos y negocios que dependen de la refrigeración para conservar sus productos.
El gobierno también anunció que el próximo sábado 17 de octubre realizará trabajos de mantenimiento preventivo en el sistema nacional de transmisión eléctrica, aunque no se han detallado las posibles afectaciones, la duración de las labores ni las zonas donde podrían presentarse nuevas interrupciones.
De acuerdo con los datos difundidos sobre la situación energética, Ecuador enfrenta un déficit de mil 391 megavatios, mientras las reservas de agua de sus principales centrales hidroeléctricas disminuyen más rápido de lo previsto. El panorama ha generado inconformidad ciudadana y preocupación entre los sectores productivos, que reportan pérdidas económicas superiores a los mil millones de dólares por las medidas aplicadas.
Las organizaciones empresariales advirtieron que la escasez de electricidad podría comprometer empleos, producción y exportaciones. Algunas compañías han tenido que recurrir a generadores propios, lo que implica gastos adicionales en combustible y mantenimiento, además de reducir los recursos disponibles para cubrir sus operaciones y salarios.
La situación también representa un riesgo para las exportaciones de productos perecederos, pues la Federación de Exportadores señaló que estos representan 75 por ciento del volumen de la carga enviada al extranjero. A su vez, la industria láctea y el sector camaronero alertaron sobre las dificultades para mantener sus procesos y garantizar la refrigeración.
Por ello, Noboa anunció que del 1 al 15 de noviembre se aplicará un toque de queda en algunas provincias de la costa ecuatoriana, como parte de las acciones contra las bandas criminales. Esta medida de seguridad se suma a un escenario marcado por la emergencia energética y la incertidumbre sobre la estabilidad de los servicios en el país.









