Morelia, Michoacán, 19 de octubre de 2026.—A un año del asesinato de Bernardo Bravo, presidente de la Asociación de Citricultores del Valle de Apatzingán (ACVA), la extorsión continúa afectando a diversos sectores económicos de la región, afirmó Julio César Franco Gutiérrez, consejero del Observatorio de Seguridad Humana de la Región de Apatzingán.
Franco Gutiérrez sostuvo que la justicia no se limita a detener a personas relacionadas con el crimen, sino que requiere desmantelar las estructuras que mantienen el cobro de cuotas y el control territorial en Apatzingán y el Valle de Tierra Caliente.
El problema, añadió, no afecta únicamente a los limoneros. También alcanza a otros sectores productivos y a bienes de consumo básico, lo que repercute en los precios y en la actividad económica de la región.
“En el país solamente se conoce que los limoneros están extorsionados, pero no solamente ellos. Todos los principales sectores productivos, sobre todo los productos de la canasta básica, son gravados por la extorsión en la realidad que estamos viviendo. Es parte de la afectación y de la crisis económica que también provoca el desplazamiento de unidades productivas y el cierre de comercios”, expresó.
Como ejemplo del impacto económico, señaló que el kilo de tortilla cuesta 30 pesos en Apatzingán y 32 en Aguililla.
El consejero consideró que la detención de César Alejandro “N”, alias “El Botox”, señalado como líder criminal y presunto responsable del asesinato de Bernardo Bravo, no ha sido suficiente para frenar la extorsión.
“Pero también sabemos que la estructura criminal en la que participaba sigue operando bajo las mismas líneas de acción: la extorsión a las actividades productivas y el control territorial y sobre la población. No habrá justicia para Bernardo hasta que se erradique el sistema extorsivo en la región y se desmantelen los grupos criminales que operan en Apatzingán y en el Valle de Tierra Caliente”, afirmó.
En entrevista, aseguró que las denuncias por extorsión han aumentado y mencionó un incremento del 120 por ciento en Michoacán, por lo que pidió que esta se traduzca en resultados de las autoridades. Señaló que el objetivo debe ser desarticular el sistema que permite a los grupos criminales financiar su disputa por el territorio.
El consejero describió un ambiente económico distinto al de años anteriores en Apatzingán, cuando las fiestas de octubre atraían visitantes de la región y de otros estados. Aseguró que la violencia y la incertidumbre han debilitado esa actividad.









