Tepalcatepec, Mich., a 21 de marzo del 2021.- Aunque el gobernador Silvano Aureoles Conejo aseguró años atrás que Juan José Farías “El Abuelo”, líder del Cártel de Tepalcatepec, intervenía en las decisiones políticas de ese municipio e incluso había impuesto alcaldes, hoy Farías Álvarez sigue operando en ese municipio, en pleno proceso electoral, y los señalamientos del Gobernador nunca pasaron a mayores, mientras el mandatario se dedica a hacer campaña con miras a la Presidencia en 2024.
Luego de registrarse balaceras entre los cárteles Jalisco Nueva Generación y de Tepalcatepec, en septiembre de 2019 Silvano Aureoles declaraba a la prensa que Juan José Farías instigaba a la gente de Tepalcatepec a participar a su favor en balaceras contra grupos rivales. Entonces Aureoles calificaba al grupo que lidera “El Abuelo”, como una “célula delincuencial”.
"Está célula delincuencial encabezada por ‘El Abuelo’ lo que quiere es levantar a la gente para que lo defiendan… le dicen a la gente es que ahí viene el Cártel Jalisco a atacar al pueblo, son rencillas y pleitos entre ellos y no por un asunto caritativo, sino por las cosas a las que se dedican, es obvio que es una lucha por territorio, es una lucha por rutas de trasiego (de drogas)", aseguró el Gobernador de Michoacán.
Más grave aún fueron las acusaciones de Aureoles de que el crimen impone alcaldes en Tepalcatepec.
"Todo mundo sabe que los presidentes municipales de Tepalcatepec los pone ‘El Abuelo’ y sus secuaces, que traen gente a pago, gente a la que le dan droga para que actué cuando se acerca la autoridad a tomar medidas", dijo el mandatario.
Actualmente el Cártel de Tepalcatepec es uno de los dos grandes grupos que integran la asociación delictiva Carteles Unidos.
En Tepalcatepec, grupos armados autodenominados “autodefensas”, vinculados con la delincuencia organizada, impiden el ingreso del Cártel Jalisco, y a la vez protegen a los delincuentes locales, ante la tolerancia de la autoridad y pese a los dichos de Silvano Aureoles de no dejar operar a estos grupos armados.
En pleno proceso electoral y pese a la amenaza de la participación del crimen, el gobierno perredista ha sido omiso y el mandatario michoacano se ha dedicado, en estos últimos de su controvertido mandato, a la grilla política, dar declaraciones desesperadas como que es normal que aparezcan cadáveres embolsados en las calles o simplemente se divierte cantando narcocorridos, mientras Michoacán padece de una abierta guerra delincuencial.









