Morelia, Mich.,26 de septiembre de 2018.- En la antigüedad, el común denominador entre las figuras del toreo era que no se podían ver ni en pintura, que se detestaban, que salían al redondel a escupirse la cara, a demostrar que uno era mejor que el otro, a ganarse la partida, ha establecer quién era quien, Los últimos dos toreros mexicanos que protagonizaron una rivalidad de esa magnitud fueron el finado manolo Martínez y el regio Eloy Cavazos.
Mas, ahora, que es decir el domingo venidero, en la Monumental de Morelia veremos en acción a dos toreros que no son amigos, que no son cuadernos, que se quieren poner el pie encima, que se quieren pisar hasta la sombra, que quieren demostrar que el uno es mejor que el otro.
Claro, ellos no lo dicen porque son socialmente correctos, porque son muy profesionales, porque gustan de guardar las formas, pero de que van a salir a dar el todo por el todo por su profesionalismo y porque quieren triunfar ni duda cabe, pero también porque buscan darse en la torre, taurinamente hablando, el este a aquel y viceversa.
Yo confío en los dos, porque ambos son buenos, cada cual con su particular manera de interpretar el toreo, cada uno con muchos alcances que no se reconocen y ambos muy buenos.
El cartel lo integran tres, pero uno de ellos se la lleva bien con los otros dos. Aquí el encono se va a notar el domingo 30 de septiembre en la Monumental de Morelia, porque uno y otro van a salir a jugarse la vida en serio y en serie.
Son irreconciliables, se los aseguro con la mano en el corazón. Tiempo al tiempo que el tiempo vuela. Así sea.









