Morelia, Mich., 27 de septiembre de 2018.- Ya llegó la corrida de Campo Hermoso a la Monumental de Morelia. Ya están aquí los toros, qué digo toros, torazos que serán lidiados el próximo domingo 30 de septiembre por los diestros Isaac Chacón, Pepe López y Antonio Mendoza. Ya están en las corraletas de la plaza, son grandotes e imponentes, lucen muy bien armados y emanan una sensación de peligro que Dios guarde la hora.
Ayer los pude ver con calma, con serenidad, siempre con los cuidados que la ocasión requiere, esperando no llamar su atención, no inquietarlos para que no se calentaran, para que no fueran a rematar contra alguna de las puertas, de los muros, de los comederos. Los vi y les tomé fotos a placer para que usted, lector atento, los pueda apreciar y se dé cuenta que son torazazazos.
Hacía muchos años, pero muchos muchos, que no veía una corrida tan bien presentada, tan con edad, con tamañotes pitones, con todas las de la ley y lo que mandata el reglamento vigente, porque Casa Toreros quiere recuperar a la afición taurina michoacana para que vuelva a la plaza, por eso tan magníficos ejemplares de Campos Hermoso, la ganadería guanajuatense de don Pablo Suárez.
Pedro “Pedrín” González y Saulo Flores lo dijeron con todas sus letras ayer durante una rueda de prensa: “Quisimos traer de estos toros que antes solamente eran para las grandes figuras mundiales, porque deseamos que el público quede contento, y para que los matadores Isaac Chacón, Pepe López y Antonio Mendoza puedan demostrar sus cualidades y porque deseamos que la gente salga feliz de la plaza”.
El ingeniero Fernando Ochoa “Tiquis”, codueño de la Plaza de Toros Monumental de Morelia, y quien fuera copropietarios de la prestigiada ganadería El Junco, no tuvo empacho en expresar la agradable sorpresa que se llevó al ver esos torazos que compró Casa Toreros para la tradicional corrida del 30 de septiembre: “Está precioso el encierro, grande, con edad. Esperemos que la gente responda porque lo van a torear tres matadores michoacanos también muy buenos”.
Ayayay, y allí estaba en una de las corraletas ese toro 223 que nos embistió en la ganadería, ese torazo que provocó la tragedia de nuestro querido e inolvidable amigo Pato Carreón. Allí estaba, muy atento a cualquier ruido, a cualquier movimiento, con una fijeza que habla de su bravura, de su nobleza. ¿A quién le ira a tocar en el sorteo?
Allí estaban esos seis torazos, mismos que llevarán nombres relacionados con el Pato Carreón, que en gloria esté, porque la corrida será en homenaje a su memoria.
Ya llegaron los toros, allí están en la plaza, vaya para que los vea. Así sea.









