Morelia,Michoacán; a 23 de octubre del 2018.- Jubiloso y gentil regresó hoy a Morelia Isaac Fonseca, novillero puntero que se fue hace seis meses a España con un cúmulo de sueños e ilusiones, en donde habría de lograr sus más caros anhelos, en virtud de que triunfó en una veintena de redondeles, incluido el de Las Ventas de Madrid, ni más ni menos que la plaza de toros más importante del mundo entero.
Regresó Isaac Fonseca y al salir del andén a la sala principal de la Central de Autobuses, se vio gratamente sorprendido por un nutrido grupo de caras conocidas que lo vitorearon y envolvieron en una atmósfera fraternal de la que se desprendían sonoramente los “Alá bio, alá bao, a la bim bom va, Isaac, Fonseca, ra ra ra”.
En medio de ese momento pudimos recibir sus primeras expresiones luego de estar seis meses fuera de su patria chica, que es decir su tierra natal: ““regreso más convencido que nunca que quiero vivir en torero y que esa es la profesión en la que quiero realizarme como Persona”. Sus palabras eran claras, serenas, pero contundentes.
Hace seis mese, precisó, “me fui como un joven novillero mexicano que llevaba una ilusión y deseos de conquista, el sueño de que su nombre se diera a conocer en España, y con el deseo de crecer torera y humanamente; y hoy regreso como un torero que consiguió sus objetivos, lo mismo en crecimiento y en evolución que en conquista; hoy mi nombre ya es conocido por mucha gente en España”.
Reflexivo y comprometido acotó que “en España hay más exigencia en todos los sentidos para quien quiere ser torero, el profesionalismo de allá es diferente al profesionalismo de acá, pero ambos tienen su toque especial; allá hay una cultura taurina que lleva a uno a vivir en torero intensamente, a no darse tiempo de reposo, a no abandonarse nunca”.
Hoy tienen muy claro que el de México y> España son dos universos con marcadas distancias: “Allá el animal es veloz, hay muchos encastes, lo que provoca que el toreo sea más rápido, muy sentido; aquí el toreo es más pasional y más despacio. Los dos son especiales, los dos son exigentes. Sé que me falta muchísimo camino por recorrer, por eso ya estoy pensando en la siguiente temporada”.
Cuando partió a la Península Ibérica lo hizo con la idea clara de no sería fácil el éxito en aquellos lares, lo que confirmó desde su primera aparición en una plaza: “Cada tarde me la tuve que ganar desde que corté rabo y orejas, lo que logré en mi debut; y luego muy motivante participar en el certamen Camino Hacia las Ventas y ganarlo, eso me tiene muy contento por ser el primer extranjero en lograrlo. Hoy tengo sensaciones muy bonitas, pero no pierdo de vista, insisto, que me falta muchísimo camino por recorrer”.
Destaca todos y cada uno de sus días, momentos y situaciones en España, todas las tardes y todos los triunfos alcanzados, pero hace hincapié en su tránsito hacia la plaza más importante del planeta de los toros, en la cristalización de su sueño más grande: “Cuando vi que me negaron la oreja de mi primer novillo me concentré en lo que vendría, en el segundo, en lo que tendría que hacer para triunfar, deposité mi atención en la banda de música, en mis pasos sobre la arena, en el recuerdo de otros toreros que habían estado allí y me llené de alegría porque estaba preparado para dar más, para hacer algo mejor que lo que había hecho porque quería triunfar”.
Con su logro en Las Ventas de Madrid, la plaza más importante del planeta de los toros, Isaac Fonseca se hizo acreedor a un traje de luces y a ser incluido en una novillada con picadores, la que le será determinada a principios del año entrante, pero hoy, por lo pronto, ya está en Morelia, su ciudad natal. Así sea.









