Morelia, Mich., 29 de agosto de 2018.- Sonriente, muy sonriente entró Edison Flores al rectángulo verde esmeralda del Coloso del Quinceo la noche de ayer, durante el entretiempos del partido Monarcas-Chivas. Desde que subía la rampa se dejó ver radiante, y su sonrisa creció cuando la afición moreliana le ofrendó con aplausos de bienvenida.
La presentación del mediocampista peruano, último refuerzo del Morelia para su torneo Clausura 2018, fue realizada por Héctor Lara, vicepresidente operativo de Monarcas Morelia. Ahí, ante la multitud que se dio cita para el partido de la Copa MX en el que a la postre clasificarían las Chivas, el Orejas Flores se enfundó en la casaca del primer uniforme, el de local, el de gala del conjunto michoacano.
Su entrada a la cancha del Coloso del Quinceo fue singular, porque la hizo flanqueado por el directivo del otrora Equipo de la Fuerza y por dos aficionado seguidores del conjunto michoacano, quienes suelen portar un sombrero y un gabán similares a los que se usan como atuendo en la Danza de los Viejitos, esa serie de coreografías que fueron creadas por Tata Gervasio López, oriundo éste de la entonces isla de Jarácuaro.
Sí, Edison el Oreja Flores se veía feliz, como que se sentía muy seguro de que en esa cancha mostrará todo el potencial que se lee reconoce, ese que le ha permitido haber jugado para equipos de tres países, a saber; Perú, España y Dinamarca. Y con que apenas tiene 24 años.
Hoy, a la una de la tarde, el nuevo jugador del Morelia hará declaraciones ante los representantes de los medios de comunicación. Veremos qué dice. Así sea.









