Morelia, Mich., a 22 de septiembre del 2018. - Cuando transcurría el minuto 83 una torrencial lluvia con rayos y truenos a diestra y siniestra obligó el silbatazo del final del Monarcas-Pumas, precisamente cuando el partido había alcanzado su más alto nivel y los equipos iban y venían de una portería a otra sin poder borrar las roscas que imperaban en la contienda. Ya había ingresado el peruano Edison el Orejas Flores desde hacía 14 minutos y el Morelia lucía muy sólido y con ideas claras, a la vez que el UNAM insistía a velocidad creando gran sensación de peligro.
Los rayos provocaban miedo en grandes sectores de la multitud que se dio cita en el Monumental Estadio Morelos, unas niñas lloraban mientras su joven madre trataba de consolarlas con palabras que precisaban que su papá estaba más abajo con sus amigos pero que seguramente estaba bien. La tormenta crecía en intensidad y los rayos, relámpagos y truenos se sucedían como desfile marcial. La gente terminó por apiñarse en la parte alta de las gradas en respuesta a las voces de precaución que se daban por los altoparlantes.
Después de un rato de tormenta eléctrica, el rectángulo verde esmeralda empezó a anegarse, lo que hablaba de la gran cantidad de metros cúbicos que se había precipitado sobre el verde esmeralda de su césped, porque su excepcional sistema de drenaje estaba siendo insuficiente para dar salida a tanta agua, fue entonces que la voz oficial del estadio precisó que se había acordado dar por concluido de manera definitiva el encuentro, la rechifla no se hizo esperar.
El partido
Desde el silbatazo inicial Pumas se lanzó al abordaje y obligó a que la defensa moreliana se multiplicara para evitar la caída de su arco. Fueron 15 minutos de asedio universitario en el que Monarcas no sentía lo dudo sino lo tupido, pero su zaga logró atemperar las acometidas y poco a poco la media cancha soberana fue ganando terreno gracias a una denodada lucha del juvenil Roberto Meraz que se dejó ver con carácter y cabeza fría.
Roberto Hernández sorprendió con su alineación y la ubicación de sus jugadores, porque mandó al Mono Osuna por el lateral derecho y a Carlos Guzmán por el izquierdo, a Roberto Meraz en mancuerna con Aldo Rocha y adelante de ellos puso al inoperante Diego Valdés, quien no deja de hacer jugadas de más; regresó a la titularidad a Rodolfo Vilchis, por izquierda, y a Ray Sandoval por la derecha, amén de que a Sebastián Ferreira también le dio ingreso inicialista.
David Patiño no le movió mucho a su cuadro con respecto al partido anterior, mismo en el que goleó a Lobos BUAP, porque solamente metió al cuadro titular a Juan Iturbe en vez de Martín Rodríguez, amén de que la orden fue la misma, atacar constantemente por las bandas y acribillar al rival desde cualquier ángulo y distancia.
Las aproximaciones de Pumas continuaban sin obligar a mucho al guardameta soberano, hasta que al minuto 33’ el delantero centro Felipe Mora, el que no quiso firmar para el Morelia, remató de cabeza a la altura del manchón penal, Sosa tapó a una mano, mas el balón se fue lentamente rumbo a gol, el guardameta uruguayo se revolvió como gato y de un manotazo evitó que rebasara la línea de meta.
Monarcas reaccionó, atacó con alegría y tuvo acercamientos que daban esperanzas. Rodolfo Vilchis insistía con velocidad y picardía, pero sin atinar a dar el pase preciso, ni a tirar oportunamente, porque tuvo un balón muerto dentro del área grande y se dejó llegar la marca. Valdés intentó con tiro de larga distancia sin más nada que sensación de peligro.
Roberto cambió de banda a Rodolfo Vilchis y Sandoval, lo que le dio resultado porque Monarcas fue más incisivo al ataque. Diego Valdés, como siempre, sin pesar en el partido, por eso al 69’ ordenó su salida y, a la vez, el debut de Edison Flores, quien inmediatamente se adueñó de la media cancha, marcó el ritmo y distribuyó el juego. En un contragolpe en que Irven Ávila salió de propia área con balón dominado sirvió para el Orejas Flores, quien levantó la cara y mandó pase medido para Aldo Rocha, a éste se le alargó el esférico y el guardameta Alfredo Saldívar le cayó encima para evitar el gol.
Pumas tuvo otra llegada a la portería por la vía del tiro de larga distancia, mas Sosa volvió a apagar el fuego, instantes después el silbante Roberto García Orozco dio la orden de suspensión del partido, la tormenta alcanzó niveles de tromba, y fue entonces que se dio por concluido el encuentro. Con el empate Monarcas llega a 13 puntos con los que asciende transitoriamente al lugar 10 de la clasificación, y Pumas, con 18, desciende al tercer sitio porque el América, con su victoria sobre el Puebla, lo desbanca del subliderato.
MONARCAS.- Sebastián Sosa, Mario Osuna, Gabriel Achilier, Jorge Valadez, Aldo Rocha, Roberto Meraz, Diego Valdés (Edison Flores, 69’), Ray Sandoval (Carlos Fierro, 80’), Rodolfo Vilchis y Sebastián Ferreira (Irven Ávila). D.T: Roberto Hernández.
PUMAS.- Alfredo Saldívar, Alan Mozo, Luis Quintana, Pablo Jáquez, Alan Mendoza, Kevin Escamilla, Víctor Malcorra, Pablo Barrera, Juan Iturbe (Gustavo Alustiza, 60’), Carlos González y Felipe Mora. D.T: David Patiño.









