Morelia, Mich., a 11 de septiembre del 2018. - Al novillero moreliano sin picadores Isaac Fonseca ya se le hizo costumbre salir a hombros en España o, de plano, le da pereza salir caminando, porque ayer se alzó como el máximo triunfador del festival taurino que tuvo como escenario la Plaza de Toros La Ribereña, de Fuentidueña, ciudad que está en la provincia de Madrid, donde desorejó un novillo con mucha cara del ganadero Jesús González.
Sí, en efecto, Isaac Fonseca volvió ayer a ganarles la partida a sus alternantes, lo que ha sucedido en casi todos los eventos en los que ha intervenido tanto en Francia como en España, y eso está claramente documentado con sus 19 orejas y dos rabos obtenidos en sólo 8 tardes en las que ha participado. Ese paso arrollador, ya se ha dicho, lo coloca como un precedente de la fiesta brava porque jamás antes mexicano alguno había logrado tal hazaña.
Isaac Fonseca se paró en el centro del redondel y le cuajó al de Jesús González una serie de verónicas de rechupete que remató con una revolera de hondo acento, para coronar con gaoneras muy ceñidas y mandonas. En la faena de muleta el mexicano se fue a más con muletazos por ambos lados para luego ligar con un toreo variado, adornos finos y desplantes de buen gusto que le permitieron llegar a la conclusión entre aplausos, vivas y olés consagratorios.
La prueba para el discípulo del matador Jacobo Hernández no fue común ni fácil, porque compitió con un rejoneador que promete y dos matadores de toros con amplia experiencia nacional e internacional, como son Canales Rivera, quien sustituyó a Miguel Abellán, y pedro Gutiérrez el Cape. Y a Isaac Fonseca estar ante ellos fue un aliciente que a la postre lo colocaría como el máximo triunfador con sus dos orejas y salida a hombros.
Al final, el rejoneador Sergio Damián tuvo salida al tercio, canales Rivera cortó una oreja, Pedro Gutiérrez el Capea escuchó ovación, y el moreliano Isaac Fonseca desorejó a su novillo para ser el único que salió a hombros. Vaya manera de seguir tumbando caña a diestra y siniestra de este novillero que, ya se puede decir, tiene la onza. Así sea.









