Morelia, mich., a 19 de diciembre del 2018. - Ya se fue Carlos Guzmán, ya se despidió, ya dejó a Monarcas Morelia. Todo desprendimiento es difícil, mas nunca tanto como cuando se abandona el amor de los amores, por eso es que, con lágrimas en los ojos, el canterano del otrora Equipo de la Fuerza, dejó hablar su corazón: “Hoy tengo un sentimiento diferente, porque es la primera vez en toda mi carrera que dejo de pertenecer a esta institución”.
Su oralidad surge lenta, como aguas que no tienen prisa por llegar al río: “Sin duda alguna a Monarcas lo voy a llevar en el corazón siempre. Me voy contento por haber podido aportar algo a las vitrinas de este gran equipo; me voy satisfecho porque siempre me entregué al máximo. Es un sentimiento fuerte el que yo tengo por este equipo”.
Admitió que fluye en él un cúmulo de sentimientos encontrados debido a que parte tras nuevos horizontes, siendo que su corazón late por Monarcas, mas como se trata de un profesional en toda la extensión de la palabra siente dicha y tristeza: “Monarcas es la institución que confió en mí, es a la que le debo prácticamente todo”. Un resoplido en ese instante dejó al descubierto la ebullición de su alma, y enseguida expresó: “Y siempre voy a estar agradecido”.
Como todo hombre noble, Carlos Guzmán subraya sus aprecios: “Las muestras de cariño que he tenido de gente de acá Jamás se olvidan, y como al equipo lo voy a llevar en el corazón, sin duda que a ellos también. Y quiero hacerles saber que estaré al pendiente de Monarcas toda la vida, porque gran parte de mí se lo debo a ellos, no sólo como futbolista, sino también como persona, lo que es más importante”.
Oriundo de Moroleón, Guanajuato, el defensa lateral derecho que sabe lo que es paladear las mieles de una coronación universal, toda vez que se coronó con la Selección Mexicana en el Mundial Sub-17, partió con sueños renovados, por eso precisó a voz en pecho: “Habrá Carlos Guzmán para rato. Ahora me toca estar en otro lado, pero seguiré al pendiente de Monarcas”. Así sea.









