Querétaro, Qro, 11 de octubre de 2026.- La secretaria de Cultura del estado, Ana Paola López Birlain, y el titular de la Unidad de Culturas Vivas, Patrimonio Cultural e Interculturalidad de la Secretaría de Cultura federal, Diego Prieto Hernández, entregaron de manera simbólica los recursos del Programa de Apoyo a las Culturas Municipales y Comunitarias (PACMyC) a los 71 proyectos de 16 municipios que fueron seleccionados en la edición 2026, propuestas que hablan de la riqueza cultural y legado artístico y cultural que posee Querétaro.
El monto del programa, que representa un esfuerzo conjunto de las secretarías de Cultura federal y estatal, paso de dos millones de pesos en 2025 a ocho millones en 2026, lo que demuestra la decisión de ampliar el respaldo a la cultura comunitaria y permite acompañar a un mayor número de grupos en sus municipios. En el acto, López Birlain destacó que detrás de cada popuesta hay tiempo de organización, conocimientos compartidos y personas dispuestas a trabajar por aquello que da sentido a su comunidad.
El aumento significativo de recursos amplía el alcance del programa y fortalece el acompañamiento a las iniciativas que nacen de la organización de las comunidades, y representa un respaldo al trabajo cultural que se desarrolla en las localidades del estado. Los apoyos permitirán impulsar procesos de aprendizaje, recuperación de conocimientos, documentación y transmisión de prácticas que forman parte de la vida comunitaria.
El alcance territorial del PACMyC refleja la diversidad de expresiones presentes tanto en la Sierra Gorda como en el semidesierto y en las comunidades rurales y urbanas de Querétaro, en una edición que comprende proyectos de artesanía textil, bordado, tejido en telar de cintura, trabajo en lana, palma y barro.
Estas iniciativas contribuyen a conservar técnicas, diseños y formas de elaboración que reúnen conocimientos heredados y experiencias actuales. También contemplan la indumentaria indígena y los elementos utilizados en danzas y celebraciones, cuyo valor está ligado a la identidad y la memoria de las comunidades.
La gastronomía ocupa otro lugar importante entre las expresiones apoyadas, pues los proyectos abarcan cocina tradicional, panadería y conocimientos relacionados con el cultivo y aprovechamiento del nopal. A través de estas prácticas se comparten formas de preparar los alimentos, historias familiares y saberes vinculados con el territorio, los ingredientes locales y las celebraciones.
En el ámbito de la música y la danza, se impulsan propuestas de fortalecimiento de la música huasteca, recuperación de repertorios tradicionales y continuidad de danzas como las de Concheros, Apaches, y Moros y Cristianos. Estos proyectos favorecen espacios de encuentro y aprendizaje en los que distintas generaciones participan en la conservación de sus expresiones.
El programa también respalda la revitalización lingüística mediante propuestas que vinculan la lengua con la música, la enseñanza y la participación de niñas y niños. Entre ellas se encuentran iniciativas de gramática pedagógica del otomí y rap en lengua hñähñu, que muestran cómo los conocimientos comunitarios pueden encontrar nuevas formas de compartirse y mantenerse presentes en la vida cotidiana.
La diversidad de los proyectos incluye, además, tradición oral, medicina tradicional, museos comunitarios y documentación audiovisual. La recuperación de leyendas, la conservación de conocimientos sobre el cuidado de la salud, la creación y reapertura de espacios de memoria y el cine comunitario permiten reconocer diferentes maneras de registrar y transmitir la historia de las localidades. Asimismo, se apoyan festividades, rituales y representaciones escénicas que convocan a las comunidades y fortalecen sus vínculos.
El sentido del PACMyC consiste en reconocer a las comunidades como creadoras de cultura y protagonistas de su continuidad. Cada iniciativa parte de aquello que sus integrantes consideran importante preservar, enseñar o renovar. El programa acompaña estas decisiones y fortalece la capacidad de organización local, con respeto a las formas de participación y a los conocimientos de cada territorio.









